Empresas y comunidades
Mantenimiento eléctrico preventivo y correctivo: diferencias y cómo organizarlo
Qué diferencia el mantenimiento preventivo del correctivo, cómo combinarlos en un plan y qué debe recoger un contrato de mantenimiento eléctrico.
Muchas instalaciones eléctricas solo reciben atención cuando algo deja de funcionar. Es comprensible, pero tiene un coste: las decisiones se toman con prisa, sin información previa y, a menudo, en el peor momento para la actividad.
Esta guía explica las dos formas básicas de mantenimiento y cómo combinarlas en un plan razonable para una empresa, una nave o una comunidad.
Qué es cada tipo de mantenimiento
Mantenimiento preventivo. Son las revisiones y actuaciones programadas para conocer el estado de la instalación y detectar problemas antes de que se conviertan en averías: comprobaciones de protecciones, revisión de cuadros y conexiones, alumbrado de emergencia, mediciones…
Mantenimiento correctivo. Es la intervención cuando algo ya ha fallado: localizar la causa, reparar y devolver el servicio.
| Preventivo | Correctivo | |
|---|---|---|
| Cuándo ocurre | En fechas planificadas | Cuando surge la incidencia |
| Objetivo | Conocer el estado y anticiparse | Restablecer el servicio |
| Planificación | Se acuerda con antelación | Depende de la urgencia |
| Información que genera | Historial y recomendaciones | Diagnóstico de la incidencia |
No son alternativas: un buen plan combina ambos. El preventivo no elimina las averías, pero reduce las que son detectables y hace que el correctivo se apoye en información previa.
Cómo organizar un plan en seis pasos
1. Inventario de la instalación
Identifica qué hay: cuadros generales y secundarios, líneas principales, alumbrado normal y de emergencia, equipos críticos y su ubicación. Si existen esquemas, este es el momento de comprobar que están actualizados.
2. Qué es crítico
No todo tiene la misma importancia. En una industria, la línea que alimenta una máquina clave pesa más que el alumbrado de un almacén. En una comunidad, el alumbrado de escaleras y garaje afecta a la seguridad de los vecinos. Prioriza en consecuencia.
3. Periodicidad
No hay una frecuencia universal. Depende de:
- El tipo de instalación y su uso.
- Su antigüedad y estado.
- Las exigencias de la reglamentación aplicable a esa instalación.
- Las recomendaciones de los fabricantes de los equipos.
- Lo que la empresa o la comunidad quiere asegurar.
Algunas instalaciones están sujetas a inspecciones periódicas por organismos de control según su tipo y características. Esas inspecciones verifican el cumplimiento reglamentario, pero no sustituyen al mantenimiento.
4. Registro de actuaciones
Cada revisión y cada incidencia deben quedar anotadas: fecha, qué se revisó, qué se encontró y qué se hizo. Ese historial es lo que permite detectar problemas recurrentes y tomar decisiones de renovación con datos.
5. Canal para incidencias
Define quién avisa, cómo y a quién. En empresas suele ser el responsable de mantenimiento o del centro; en comunidades, el administrador o el presidente. Un canal claro evita avisos duplicados o perdidos.
6. Revisión del plan
Al menos una vez al año, revisa el plan con el historial en la mano: ¿se repiten incidencias en algún punto?, ¿hay elementos que conviene renovar?, ¿la periodicidad es adecuada?
Qué debe recoger un contrato de mantenimiento
- Alcance: qué instalaciones y elementos cubre.
- Exclusiones: qué queda fuera.
- Periodicidad de las revisiones preventivas.
- Condiciones de atención de incidencias: forma de aviso, horarios y plazos acordados.
- Materiales: si están incluidos o se facturan aparte.
- Informes: qué documentación se entrega tras cada visita.
- Duración y revisión del contrato.
Desconfía de las promesas genéricas. Las condiciones de atención deben estar escritas y ser realistas para la ubicación y el tipo de instalación.
Diferencias según el tipo de cliente
Empresas y oficinas. El foco está en la continuidad de la actividad y en organizar las revisiones sin interrumpir el trabajo.
Industria. Se prioriza la alimentación de los equipos críticos y se coordinan los cortes con los turnos de producción. A menudo el plan complementa al equipo de mantenimiento interno.
Comunidades. Importan la seguridad en zonas comunes, la información a los vecinos y la claridad de los presupuestos para presentarlos en junta.
Para empezar
- Haz un inventario básico de cuadros y líneas.
- Señala qué elementos son críticos.
- Reúne esquemas y revisiones anteriores.
- Anota las incidencias del último año.
- Define quién será el interlocutor.