Viviendas
Cómo planificar la reforma eléctrica de una vivienda
Qué decidir antes de reformar la instalación eléctrica de tu casa: usos, cargas, distribución, fases de obra y preinstalaciones para el futuro.
Una reforma es el mejor momento para poner al día la instalación eléctrica: las paredes se abren, los suelos se levantan y los cambios cuestan mucho menos que después. Pero también es fácil decidir tarde y mal. Esta guía resume qué conviene pensar antes de pedir presupuesto para que la parte eléctrica encaje con el resto de la obra.
Esta guía es orientativa. El diseño de la instalación lo realiza una empresa instaladora aplicando la reglamentación vigente a tu caso concreto. No contiene instrucciones para manipular la instalación: cualquier intervención debe hacerla personal habilitado.
1. Empieza por cómo vas a vivir la casa
La instalación se diseña a partir del uso, no al revés. Antes de pensar en enchufes, repasa cada estancia:
- Cocina: qué electrodomésticos habrá y dónde (placa, horno, lavavajillas, campana, pequeños aparatos en encimera).
- Salón y dormitorios: zonas de trabajo, televisión, cargadores, lámparas de lectura.
- Baños: secador, toallero eléctrico, espejo con iluminación.
- Exterior, trastero o garaje: alumbrado, tomas para herramientas, futuro vehículo eléctrico.
Anota también los cambios que prevés en los próximos años. Una bomba de calor, una placa de inducción o un punto de recarga cambian mucho la demanda eléctrica de una vivienda.
2. Conoce el punto de partida
Reúne lo que puedas sobre la instalación actual:
- Antigüedad aproximada de la vivienda y de la última reforma eléctrica.
- Estado del cuadro: cuántas protecciones tiene y si están identificadas.
- Potencia contratada, que aparece en tu factura.
- Problemas que hayas notado: protecciones que saltan, enchufes insuficientes, alargadores permanentes, puntos que se calientan.
Con esta información, el técnico puede valorar si conviene renovar toda la instalación o si parte de ella puede mantenerse. Haz fotografías del cuadro sin abrirlo: son muy útiles para una primera valoración.
3. Potencia: la que tienes y la que vas a necesitar
La potencia contratada limita cuántos aparatos pueden funcionar a la vez. Si la reforma añade cargas importantes, puede que haya que revisarla. Ten en cuenta que aumentar la potencia no depende solo de la instalación interior: también intervienen la comercializadora, la distribuidora y la documentación de la instalación.
Plantéalo desde el principio para que la propuesta tenga en cuenta tanto el diseño de los circuitos como los trámites que puedan derivarse.
4. Dibuja la distribución por estancias
Un plano sencillo, aunque sea a mano, ahorra muchas dudas. Marca en cada estancia:
| Elemento | Qué decidir |
|---|---|
| Puntos de luz | Techo, apliques, iluminación indirecta, exterior |
| Interruptores | Desde dónde se enciende cada luz, conmutados en pasillos y dormitorios |
| Enchufes | Cuántos, a qué altura y junto a qué muebles |
| Tomas especiales | Electrodomésticos fijos, climatización, recarga |
| Datos y TV | Dónde irá el router y qué estancias necesitan conexión |
Piensa en la colocación de los muebles: un enchufe detrás del armario o un interruptor detrás de la puerta son errores frecuentes y fáciles de evitar sobre plano.
5. Encaja la electricidad en las fases de la obra
La instalación eléctrica no se hace de una vez: acompaña a la obra en varias fases. De forma general:
- Replanteo: se marcan en paredes y techos los puntos acordados.
- Canalizaciones: se abren rozas o se preparan los recorridos antes de cerrar tabiques y techos.
- Cableado y cuadro: se tienden los circuitos y se monta el cuadro.
- Remates: mecanismos y luminarias, normalmente después de pintar.
- Comprobaciones y documentación al terminar.
Si coordinas tú la reforma, comparte este calendario con el resto de gremios. Si la coordina una empresa, pregunta cómo se encaja la parte eléctrica.
6. Deja preparado el futuro
Con la obra abierta, dejar tubos vacíos o cajas registrables cuesta poco y evita obras posteriores. Valora preinstalaciones para:
- Un punto de recarga de vehículo eléctrico.
- Una futura instalación de autoconsumo solar.
- Control domótico de persianas, iluminación o climatización.
- Ampliaciones del cuadro.
7. Pregunta qué documentación recibirás
Según el alcance de la reforma, la instalación puede requerir documentación específica al terminar. Pregúntalo al pedir presupuesto: forma parte del trabajo y conviene que esté incluido en la propuesta.
Lista rápida antes de pedir presupuesto
- Estancias que se reforman y uso previsto de cada una.
- Aparatos y cargas nuevas, actuales y futuras.
- Fotografías del cuadro y de las zonas afectadas.
- Potencia contratada (factura).
- Plano o croquis con puntos de luz y enchufes.
- Fechas de la obra y otros gremios implicados.
- Preinstalaciones que quieres dejar previstas.